DESCRIPCIÓN
Criaturas
fascinantes son los pececillos de colores, conocidos como peces ornamentales
que se mantienen en acuarios a manera de mascotas.
De allí, el nombre de la Obra, que
recrea el ambiente acuático y paisajístico del interior de una pecera,
involucrando el Ojo con su inmensa cantidad de variantes y posibilidades
compositivas.
Un Ojo humano sumergido e integrado al
paisaje acuático del interior de un acuario forma parte de la composición en la
que se reproduce el ambiente líquido en que nadan varios peces conocidos como
bailarinas, que hacen gala de su belleza y despliegan sus translúcidas aletas y
colas en un entorno iluminado por el brillante color de sus escamas.
Un gran pez bailarina parece formarse
naciendo de las pestañas del Ojo, al tiempo que él mismo se refleja en la superficie
convexa, para lograr un conjunto armónico donde se equilibran los pesos
formales y cromáticos.
Calma,
tranquilidad y hasta una desestresante placidez siente el observador delante de esta obra que
sumerge el pensamiento en ese medio líquido en el que alguna vez vivimos.
El
Género de Paisaje acuático, es otro nuevo
tema que por su movimiento, colorismo, multiplicidad de formas y variedad de
posibilidades de representativas puede llegar a enriquecer el ya alto grado de
expresividad lograda en “EL OJO COMO UNIDAD DE COMPOSICION”, sin dejar de
llevarnos a mundo de los sueños y la fantasía.

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